sábado, 31 de marzo de 2012

ALARMA EN EL COMANDO DE LA MUD. Por Jose Sant Roz

ALARMA EN EL COMANDO DE LA MUD
No hay camino sino las de Villadiego
Jose Sant Roz

En la cúpula de la oposición se ha ido generando lentamente un estado de frustración apabullante: la situación del discurso de Capriles, bueno para sifrinos de la Plaza de Altamira, bueno para mayameros y para gente del Este de Caracas no será en absoluto suficiente para convencer a los cientos de miles de ni-ni que exigen respuestas claras a sus aspiraciones. 

Lo peor es que las ollas podridas para levantar a este muerto no les han dado resultado y están pensando sin duda en recrudecer salidas cada vez más violentas. 

Capriles Radonsky no se siente bien con el papel que se le avecina y ha corrido a Bogotá para recibir instrucciones, porque su candidatura no despegó como esperaba. 

Capriles ha dicho a sus asesores que si acaso no caen en la cuenta del escenario que aquí se presentaría de llegar él a ganar las elecciones mediante truculencias mediáticas avasalladoras.

Que a las primeras de cambio él como jefe de Estado se encontraría con un país convulsionado al tener que cambiar las actuales políticas por soluciones neoliberales. 

Que sin duda tal triunfo provocaría de inmediato una total conmoción en PDVSA, un estado de inestabilidad general entre todos los trabajadores, que el tema de la inseguridad se le multiplicaría por mil, y en apenas con dos meses en el poder no podría hacer retroceder en lo más mínimo las políticas y las reivindicaciones implementadas por esta revolución.

Capriles Radonsky se la está pensando muy seriamente, y verdaderamente que si existe un camino para él, ese tendrá que ser las de Villadiego.

Las últimas semanas ha sido particularmente deprimentes para este redundante majunche; se siente agobiado, sudoroso, agotado y sin sustancia, al tiempo que se le reclama que sea más contundente frente al discurso de Chávez. 

“-No debo hablar demasiado –dice-. Los que no quieren esta revolución saben muy bien que no necesitan que se les diga qué quieren. Ellos están con nosotros sencillamente porque no quieren a Chávez. Listo…”, ha dicho. Antonio Ledezma le exige el ataque frontal, y Ramos Allup siente que el personaje está totalmente acogotado. 

Alarma,pues, en el Comando Tricolor, y se piensa ahora en un golpe de timón. 

Se piensa que un hombre como Ledezma es lo que hace falta. 

Pablo Pérez ha dicho: “- ¿Para eso me sacaron del juego, para eso tuve yo que ceder ante la presión de los medios internacionales?”

No hay discurso sino huida hacia lo insondable. 

No hay programa sino órdenes de las decisiones de un comando estratégico que dirige Uribe desde Bogotá y que coordina J J Rendón en Miami. 

De vaguedades en vaguedades Capriles lanzó ayer esta caótica declaración al finalizar el acto de presentación del operativo de seguridad para Semana Santa: "Tenemos el compromiso de aceptar la voluntad del pueblo y no tengo que ir a decírselo al partido que aspira a seguir en el poder. Mi compromiso es con los venezolanos, no con una organización política". Y Ledezma contestó: “- cómo podemos ayudar a este hombre que se encuentra como Carlos Andrés Pérez en sus estertores de de 1989”.

El cuadro ayer de un comando dominado por protuberantes delincuentes pero sin un verdadero jefe mafioso a la altura de un Manuel Rosales o un Pablo Pérez, produjo la mayor decepción en la MUD. 

Todos los pre-majunches y proto-majunches ven a Capriles totalmente acojonado, asustado y buscando aire. Capriles responde desde su guarida: "-A aquellos que andan preguntando por mí todo el tiempo, les diría que asuman el compromiso de hacer una campaña de altura". 

Luego se arrincona, después de dejar en la estacada al Comando Tricolor y responda: "-De mí no han escuchado un insulto, más bien aquí hay un ejercicio de tolerancia. A mis seguidores les digo que demostremos que estamos comprometidos con la tolerancia". 

Cunde pues, la arrechera entre la cúpula más recalcitrante de la MUD. Se plantean interrogantes que nadie puede aclarar, y el tiempo además juega en contra del Majunche mayor en mala hora elegido candidato a la Presidencia, si se toma en cuenta que cada día que pasa este hombre asume encuevarse en sus divagaciones y no dar la cara a millones de sus electores. Él quiere dar ahora la imagen de que no va a caer en el juego que le plantea el PSUV, pero lo que sucede entonces es que no va dar la batalla frente a un Chávez que lo pone al desnudo por su falta de propuestas y sobre todo en una campaña electoral que en esencia debe ser debatir, dar respuestas a sus seguidores, plantear esperanzas y soluciones distintas a las que ha implementado el gobierno socialista. 

Se le agotan a los asesores todos los recursos con lanzaron al ruedo a Capriles.

Ayer en medio de sus desesperación decía sin punch ninguno: "El ministro de comunicación de la propaganda del Gobierno tiene, muy parecido al ministro de propaganda de Hitler, la política de que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad, y a hacia eso están orientados los recursos del Estado".

Para completar el tema de la inseguridad que la MUD ha venido utilizando en la campaña se le ha revertido y entonces un Capriles reculando horriblemente feo ha dicho “-el Gobierno ha atacado a la Policía de Miranda como institución, por la extorsión que pretendieron realizar cuatro uniformados de Polimiranda por la entrega del carro que pertenecía al manager de Caramelos de Cianuro, secuestrado y asesinado la semana pasada. Si hay alguna manzana podrida hay que identificarla y sacarla. Ya basta de que ataquen la institución".

Vacuo, nulo y con voz temblorosa apenas balbuceó: “-Niego que me haya reunido con el ex presidente Álvaro Uribe Vélez. No será la última vez que vaya a Colombia. El actual jefe de Estado sí era panita de Uribe, de tomarse fotos en Canaima".

Qué chasco tan grande. ¿Por quién lo cambiarán a estas alturas del juego? El tiempo se mostrará implacable. 

Vainas.